En un mercado con el nivel de competencia como es el inmobiliario donde abunda la oferta de venta y escasea la demanda de compra y, al mismo tiempo, los propietarios se niegan a sacar propiedades deshabitadas al mercado del alquiler por miedo a todas las colaterales consecuencias del impago por parte de un inquilino, parece obvio que:

  • Para vender se necesita ayuda profesional y ello conlleva el abono de unos costes por el trabajo de un agente.
  • Esa ayuda profesional debe significar (y significa en el ámbito de las buenas prácticas) un mejor posicionamiento de la propiedad que atraiga potenciales compradores.

Ya hemos esbozado aquí las claves del buen agente inmobiliario, emprendedor por naturaleza, inquieto y curioso. E incluso detallado las medidas prácticas a poner en marcha en estos momentos tan complicados para vender una propiedad.

Hoy queremos ahondar en estos temas detallando lo que se entiende por un buen posicionamiento de una propiedad en el mercado inmobiliario, que la haga destacar y ser más atractiva ante futuros compradores.

Posicionamiento digital

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que hoy la búsqueda de una casa empieza en el ámbito digital, a través de fotocasa, idealista o buscando directamente en google.

Parece obvio que, por ejemplo, ResidenTenerife.com, tu agencia inmobiliaria en el norte de Tenerife, te facilite la presencia en las plataformas de mayor alcance, visibilidad y repercusión en Internet, dentro del mercado inmobiliario tinerfeño y canario, además de contar con una web bien estructurada y diseñada, como ésta en la que estás leyendo este artículo, con la que facilitar la presencia frente a búsquedas directas realizadas en Google.

Además la agencia o el/la agente necesitará contar con redes sociales a través de las que ampliar la repercusión y atraer visitas a la información de tu propiedad. Podemos seguir poniéndonos como ejemplo.

Posicionamiento físico

Ahora suma una nueva capa a la visibilidad de tu propiedad con la presencia de cartelería llamativa, bien diseñada y que siga unos patrones corporativos determinados, que atraiga la mirada de cualquier posible interesado que pasee por delante de la puerta de la propiedad en venta.

Además de una potente red de colaboradores en el mercado a las que hacer llegar las propiedades en cartera para que, a su vez, esta red la haga llegar a sus potenciales clientes compradores.

Si lo haces, entonces solo te hará falta la última pieza del puzzle, un buen posicionamiento mental.

Posicionamiento mental

Y, por último, algo que podríamos llamar posicionamiento mental, es decir, ubicar el producto, la propiedad en venta, en la mente del potencial cliente que la visita, como una elección preferente.

Para ello se ha de tener una larga y profunda experiencia en el trato humano que permita al agente empatizar con el comprador y saber entender sus necesidades para así llevarlo a las propiedades más adecuadas. O visto desde el otro lado, que el agente coordine visitas con clientes potenciales reales y no convierta en procesión el acceso a la propiedad.

Y en el momento en que el posible comprador está en la propiedad que encuentre un producto atractivo, que le muestre todo su potencial, porque la propiedad ha sido acondicionada antes, en base a los fundamentos del home staging, decorada de manera neutra pero con buen gusto, despersonalizada, reparada allí donde lo necesite.

Sin posicionamiento no hay venta

En resumen, cuando decides acudir a los servicios de un profesional con larga experiencia estás apostando por el mejor posicionamiento posible de tu propiedad. Si a este posicionamiento le añades un precio ajustado a mercado y momento, dejándote asesorar por tu profesional de confianza, es posible que alcances el éxito antes incluso de lo esperado.